Bebiendo zumo de escarabajos
¿Quién no se acuerda de dibujos como “David el nomo” o “Los osos amorosos”? Son ese tipo de dibujos que llegaron al corazón de unas cuantas generaciones. Son como “Heidi”, “Marco” o “Campeones”. Estas últimas, de hecho, tuvieron tanto éxito que hoy todavía las emiten, y Oliver Aton está jugando en la selección japonesa en La Dos.
Pero para comenzar con el blog he elegido otro dibujo animado menos conocido que todos los anteriores. Hablo de Beetlejuice, ese muerto que aparecía al decir tres veces su nombre. Era una creación del gran director Tim Burton, quien también hizo una película con el mismo título, claro que al ser una película del año 88 los efectos especiales dejan mucho que desear. Además hay que admitir que no tiene mucho en común con la serie animada. En el film cuentan más que nada cómo nuestro asqueroso muerto se introduce en la vida de la tétrica Lydia. Los dibujos contaban graciosas situaciones en que Beetlejuice subía al mundo de los vivos invocado por ella.
Hacía mucho tiempo que andaba yo buscando algún capítulo de aquella maravilla por la red. La verdad es que aún no he conseguido encontrar ninguno, pero por lo menos, gracias a YOU TUBE pude ver de nuevo las dos introducciones de la serie. Qué gozada fue volver a ver a algunos de los personajes que mi memoria ya no era capaz de visualizar.
Recordaba partes de aquel “intro” tan añorado con otro admirador de ese tipo medio morado con el pelo platino y los dientes ennegrecidos. Discrepábamos en lo que en éste se veía. Poco después, en Internet, caí en la cuenta de que hablábamos de comienzos diferentes.
Todavía tengo grabado como al llegar del colegio, a eso de las seis, me sentaba frente al televisor con la merienda entre las manos y soñaba con un vestido de telaraña rojo y con poder hacer realidad la presencia de Beetlejuice repitiendo su nombre. Me hacía muchísima gracia cómo se vestía de niña para poder acompañar a Lydia con sus relamidas y pijas compañeras de escuela. Todas las niñas normales miraban a Beetle como si fuese un bicho raro, que es lo que realmente era, sólo que ellas no lo sabían. Buenos tiempos.
Como yo, supongo que habrá otros que disfrutaban de aquel personaje. Decidme, ¿no lo echáis de menos?
Andrea

Mabel dijo
Pues si que recuerdo a este peculiar personaje de dibujos amimados, también los veía en aquellos felices años de la infancia, que a veces tanto rememoro.
22 Octubre 2006 | 06:35 PM