Qué empeorada y fea está ahora Hilary Duff, está anoréxica y apenas parece ella. No sé que obsesión les ha entrado ahora por parecer palillos para los dientes pero no me gusta nada. Con lo guapa que estaba la Duff en películas como Una cenicienta moderna o El hombre perfecto. Era la típica rubia deseable y envidiada.

Y qué decir de cuando hacía Lizzie McGuire. La chica sólo tenía 14 añitos y era monísima. Además, lo mejor de esta serie era que no era la guay de la serie. Ella y sus dos amigos, Gordo y Miranda, se llevaban bastante mal con la divina que siempre hay en los colegios e institutos.

Los padres de Lizzie eran bastante graciosos. La madre común y un padre poco avispado. Su hermano Matt siempre estaba haciendo trastadas con su mudo amigo Lanny. Gordo estaba enamorado de ella. Y Miranda iba a su bola, la mejor amiga a la que le da igual qué opinen los demás. Así le veía yo por lo menos.

Esta serie la echaban hasta hace poco en el Antena3 los fines de semana por la mañana. Yo la seguí un montón en verano. Lo habitual mientras desayunaba era reírme con las meteduras de pata de Lizzie.

Uno de sus atractivos era la característica caricatura animada que intercalaban de la protagonista en algún aprieto. Quien la haya visto sabrá que es bastante divertida.

Andrea