Más comúnmente L, esta serie cuenta la vida de 7 lesbianas: Shane, Bette, Tina, Jenny, Alice, Dana y Marina. Es una serie fresca y progresista. Si la gente ve el mundo gey como promiscuo, esta serie le dará en parte la razón y en parte no. Cada una de las chicas es totalmente diferente, y una puede ser muy lanzada pero otra muy tímida.

Shane (Katherine Moenning) es muy directa, dura y liga con todas. Para saber si una chica es lesbiana la mandan a ella, porque si lo es, seguro le entra.

Bette (Jennifer Beals) y Tina (Laurel Holloman) viven juntas como pareja formal y quieren tener un hijo suyo. Por eso, Tina se queda embarazada. Como Bette es afro americana, buscan un donante de color. Así sienten que el hijo es más de las dos. Son una pareja normal.

Jenny (Mia Kirshner) vivía con su novio Tim (Eric Mabius), pero tiene una aventura con Marina (Karina Lombard), la camarera del bar donde se suelen reunir todas. Jenny es una chica que a mí me crea cierta desconfianza. Cuando deja a Tim y Marina tampoco quiere nada más con ella no acaba muy bien.

Alice (Leisha Hailey) es bastante directa también, pero no como Shane. Ésta es más sencilla, menos promiscua. Hay unos capítulos en los que está con un hombre que se quiere convertir en mujer lesbiana.

Dana (Erin Daniels) es muy tímida, le da miedo salir del armario. No tiene la intuición que tienen las demás, ese “radar para lesbianas”. Es típica chica que quiere una relación seria, no ir de flor en flor.

Marina no es muy importante en la serie salvo que hace a Jenny darse cuenta de que es lesbiana. A mí no me cae bien. Me da la sensación de manipuladora.

Ahora emiten otra serie que gira al rededor de la misma idea, el mundo gey, sólo que esta vez se centra en hombres: Queer as Folk. Personalmente prefiero L, me parece mucho más cercana y entretenida. Quizá sea también que Queer as Folk es muy caótica, demasiada discoteca, mucho ruido. Me resulta más oscura, más similar al estereotipo homosexual.

Una serie no apta para homófonos.

Andrea